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Festivities of Saint Domenico di Sora in Cocullo

Italy can be a place with very, very weird traditions. This one in particular mixes old pagan traditions with catholic rites and is held just one day of the year in Cocullo, located in the Abruzzo region, 130 km east of Rome.

This tradition involves the following: a saint, snakes, a church, a molar tooth, a procession, a bell and a small medieval town of just 300 inhabitants…

The Festivities of Saint Domenico di Sora is one of the most ancient traditions in Abruzzo. Domenico di Sora lived around the year 1000, right in the middle ages. He lived for a brief time in Cocullo, where he left a couple of personal items.

Cocullo is in a region that is a paradise for herpetologists, given the abundance of snakes. In the ancient times this was an important worry and cause of death. Three thousand years ago, the Marsi people (original inhabitants of the area) worshipped goddess Angizia, protector from the snakes’ bites, offering her with snakes for sacrifice.

During the middle ages, the Marsi people disappeared but their traditions remained in one form or another. According to tradition, when Domenico di Sora arrived, he cleaned up the fields from snakes. As a sign of gratitude, from 1392, the inhabitants of Cocullo organize a procession around the village with his statue and with snakes in the streets.

Saint Domenico lived briefly in Cocullo, but he left a molar tooth and a shoe from the leg of his mule, which are carefully preserved as valuable relics: the molar tooth heals people from bites of poisonous snakes whereas the mule shoe has healing powers against bites from other animals –like rabid dogs.

By worshipping Saint Domenico, who protected his people from snakebites, this imply that he is also protecting their souls from “that” other serpent, the eternal enemy of God and man.

Over the years, and from 1392, the faithful visit the sanctuary of San Domenico looking to be cured from disease, especially from snakebites and, by extension, from bites of rabid dogs and tooth pain. This festivity mixes, therefore, pagan rites with catholic traditions.

The festivity of San Domenico is every May 1st.

Weeks before the festivities, young people (who, in the past, could have been shepherds) capture snakes in the fields. They are not poisonous. After the festivities they are returned to the field.


The festivities has different rites:

a) At 11am, the holy mass starts and last about an hour.

b) At noon, the statue of San Domenico is carried to the square just outside the church. In this moment, the snake charmers (“serparo”) cover it with snakes and the procession starts.

c) The procession has the following participants: the Mayor, other officials, the bishop, other priests, altar boys, a music band, other local people and women with typical costumes carrying the “ciambelli”, a local cake.

From the behavior of the snakes, some omen could be deduced: if the snakes tend to stay around the head of the statue, it is a good omen for the next year.

d) The procession goes through all over the village in a ceremony that last about an hour and a half. At the end of the walk, the statue is taken back to the floor just outside the church. The snakes are taken off and finally the statue is put back in the interior.

e) Inside the church, with the teeth, a faithful pulls a cord of a small bell, as a protection against teeth pain during the following year. Currently every person bites and pulls the cord with a personal tissue.

f) A piece of soil, previously blessed, could be taken, so it could be spread over the field, as protection for the following year.

g) The faithful can kiss the reliquary that contains the molar tooth of San Domenico. After every kiss, the local priest cleans the reliquary with a napkin (as he uses the same one over and over, most likely he is just simply spreading the saliva from the previous faithful).


After the ceremony, many visitors took photos with the snakes, which, at the end, are the protagonists of the festivity.

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Fiesta de San Domenico di Sora en Cocullo

Italia puede ser un lugar con tradiciones muy, muy extrañas. Ésta mezcla tradiciones paganas muy antiguas con ritos católicos y tiene lugar un día al año en el pueblo de Cocullo, en la región de Abruzzo, unos 130 km al este de Roma.

Esta tradición involucra lo siguiente: Un santo, serpientes, una iglesia, una muela, una procesión, una campana y un pueblo medieval de 300 habitantes…


La fiesta de San Domenico di Sora es una de las tradiciones más antiguas en Abruzzo. Domenico di Sora vivió en torno al año 1000, en plena edad media. Residió un breve tiempo en Cocullo, donde dejó un par de recuerditos.


Cocullo está en una zona que es un paraíso para los herpetólogos, por la abundancia de las serpientes. En tiempos antiguos eran una causa importante de preocupación y muertes. Hace tres mil años, el pueblo Marsi (habitantes originales de la zona) rendía culto a la diosa Angizia, protectora de las mordidas de serpientes, ofreciéndole serpientes para ser sacrificadas.

En la edad media, el pueblo Marsi desapareció pero las tradiciones permanecieron de una u otra forma. La tradición cuenta que al llegar San Domenico di Sora limpió los campos de serpientes. Como agradecimiento, desde 1392, los habitantes de Cocullo organizan un desfile en el pueblo con su estatua y con serpientes en las calles.

San Domenico estuvo muy breve tiempo en Cocullo, pero dejó una muela y una herradura de la pata de su mula, las cuales se preservan como reliquias de alto valor: la muela sana las mordidas de serpientes venenosas mientras que la herradura tiene poderes curativos por mordidas de otros animales.

Al honrar a San Domenico, quien protegió a su gente de las mordidas de serpientes, implica que protege sus almas de “esa” otra serpiente, el enemigo eterno de Dios y del hombre.

Con el paso del tiempo, y desde ese año (1392) los fieles han ido al santuario de San Domenico para curarse de enfermedades, especialmente de mordidas de serpientes y, por extensión, de mordidas de perros rabiosos y dolores de muelas y dientes. Es una festividad que mezcla antiguos ritos paganos con tradiciones católicas.

La fiesta de San Domenico tiene lugar el 1 de mayo.

Semanas antes de la fiesta, jóvenes (que en su momento hubieran sido pastores) capturan las serpientes en el campo. No son venenosas. Luego de la festividad se les regresa al campo.

La festividad cuenta con varios ritos:


a) A las 11 de la mañana inicia la santa misa.

b) Al mediodía, la estatua de San Domenico es transportada a la plaza afuera de la iglesia, momento en donde los encantadores de serpientes (“serparo”) la cubren con serpientes e inicia la procesión.

c) En la procesión participan el alcalde, funcionarios, el obispo, párrocos, monaguillos, una banda, gente local y unas muchachas con vestidos típicos cargando el “ciambelli”, un pan local.

Del comportamiento de las serpientes durante la procesión se pueden deducir presagios: si las serpientes rodean la cabeza de la estatua, es un buen presagio para el próximo año.

d) La procesión recorre todo el pueblo en una ceremonia que dura como hora y media. Al final, la estatua se baja al suelo justo afuera de la iglesia, las serpientes se retiran y finamente la estatua se regresa a su lugar en el interior de la iglesia.

e) Dentro de la iglesia, los fieles jalan una cuerda con los dientes para hacer sonar una campana, como protección contra dolores de muelas/dientes durante el próximo año. Ahora cada persona muerde la cuerda con un pañuelo personal.

f) Se toma un poco de suelo bendito dentro de la iglesia, para esparcirlo sobre el campo, como protección durante el año próximo.

g) Los fieles besan el relicario con la muela de San Domenico. Después de cada beso, el padre limpia el relicario para el siguiente fiel (dado que usa la misma servilleta una y otra vez, quizá simplemente embarra más la saliva del fiel previo).


Luego de la ceremonia, muchos visitantes se toman fotos con las serpientes, quienes son las protagonistas de la festividad.

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